Isai Santos Vera

Wednesday, November 16, 2005

DÍA DE MUERTOS TRADICIÓN COSTUMBRE QUE SE ESTA PERDIENDO

Como todos ya sabemos nuestras tradiciones se han ido perdiendo debido al gran bombardeo de los medios de comunicación, con prácticas de otros países tal es el caso de este día o semana tan especial en nuestro país que es “el día de muertos”, la cual se ha visto acabada en estos últimos años ya que ahora los niños de nuestra comunidad ya no salen a pedir su anterior y tradicional calaverita sino que ahora piden hallowen, disfrazados con mascaras y disfraces de diversos tipos de monstruos, práctica que se ha logrado transmitir a nuestro país gracias a los diferentes programas televisivos que se nos presentan hoy en día, como bien sabemos esta es una practica realizada por nuestro país vecino EE.UU. el cual ha sabido colarse muy bien en nuestro país al grado de tenernos de cierta forma Manipulados con su estilo de vida y queriendo ser cada vez más como ellos.

Antes podíamos observar como la celebración de estas fechas era distinto con un altar lleno de ofrendas esperando a que nuestros difuntos se reunieran en esta fecha para degustar de sus platillos, guisados y bebidas favoritas en vida no como ahora que solo esperamos a que pasen esos niños disfrazados para regalarles un par de dulces.

Continuación les mostrare una pequeña reseña de nuestra gran tradición que es el día de muertos esperando ayudar a concienciar a las personas e invitarlas a que no sigan queriendo ser un estereotipo establecido por los medios de comunicación y países vecinos, si no que rescatemos eso que en algún tiempo nos caracterizo en otros lugares del mundo por nuestras tradiciones.

LA CELEBRACION EN LA ACTUALIDAD

Esta celebración conserva mucha de la influencia prehispánica del culto a los muertos, las encontramos en Tláhuac, Xochimilco y Mixquic, lugares cercanos a la ciudad de México. En el estado de Michoacán las ceremonias más importantes son las de los indios purépechas del famoso lago de Pátzcuaro, especialmente en la isla de Janitzio. Igualmente importantes son las ceremonias que se hacen en poblados del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca y en Cuetzalán, Puebla.Sobre sus altares encienden velas de cera, queman incienso en bracerillos de barro cocido, colocan imágenes cristianas: un crucifijo y la virgen de Guadalupe. Ponen retratos de sus seres fallecidos. En platos de barro cocido se colocan los alimentos, estos son productos que generalmente ahí se consumen, platillos propios de la región. Bebidas embriagantes o vasos con agua, jugos de frutas, panes de muerto, adornados con azúcar roja que simula la sangre. Galletas, frutas de horno y dulces hechos con calabaza.

SENTIDO MEXICANO DE LA MUERTE

En el México contemporáneo tenemos un sentimiento especial ante el fenómeno natural que es la muerte y el dolor que nos produce. La muerte es como un espejo que refleja la forma en que hemos vivido y nuestro arrepentimiento. Cuando la muerte llega, nos ilumina la vida. Si nuestra muerte carece de sentido, tampoco lo tuvo la vida, "dime como mueres y te diré como eres". Haciendo una confrontación de los cultos prehispánicos y la religión cristiana, se sostiene que la muerte no es el fin natural de la vida, sino fase de un ciclo infinito. Vida, muerte y resurrección son los estadios del proceso que nos enseña la religión Cristiana. De acuerdo con el concepto prehispánico de la muerte, el sacrificio de la muerte -el acto de morir- es el acceder al proceso creador que da la vida. El cuerpo muere y el espíritu es entregado a Dios (a los dioses) como la deuda contraída por habernos dado la vida.Pero el cristianismo modifica el sacrificio de la muerte. La muerte y la salvación se vuelven personales, para los cristianos el individuo es el que cuenta. Las creencias vuelven a unirse en cuanto que la vida sólo se justifica y trasciende cuando se realiza en la muerte. La creencia de la muerte es el fin inevitable de un proceso natural. Lo vemos todos los días, las flores nacen y después mueren. Los animales nacen y después mueren. Nosotros nacemos, crecemos, nos reproducimos en nuestros hijos, después nos hacemos viejos y morimos. A menudo en un accidente perdemos a nuestros seres queridos, un amigo, un hijo o un hermano.Es un hecho que la muerte existe, pero nadie piensa en su propia muerte. En las culturas contemporáneas la "muerte" es una palabra que no se pronuncia. Los mexicanos tampoco pensamos en nuestra propia muerte, pero no le tenemos miedo porque la fe religiosa nos da la fuerza para reconocerla y porque quizas también somos un poco indiferentes a la vida, supongo que así es como nos justificamos. El desprecio, el miedo y el dolor que sentimos hacia la muerte se unen al culto que le profesamos. Es decir, que la muerte puede ser una venganza a la vida, porque nos libera de aquellas vanidades con las que vivimos y nos convierte, al final, a todos por igual en lo que somos, un montón de huesos. Entonces la muerte se vuelve jocosa e irónica, la llamamos "calaca", "huesuda", "dentona", la "flaca", la "parca". Al hecho de morir de damos definiciones como "petatearse", "estirar la pata", "pelarse" morirse. Estas expresiones son permiten jugar y en tono de burla hacer refranes y versos. En nuestros juegos está presente con las calaveritas de azúcar o recortes de papel, esqueletos coloridos, piñatas de esqueletos, títeres de esqueletos y cuando hacemos dibujos en caricaturas o historietas.

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